• Lara Blacklock

Semana 2 de Cuarentena: ¿Qué Ha Cambiado?

Para mi en lo personal, tristemente... no mucho. Soy una antisocial, y con orgullo.


Estos días han sido una forma de encontrar balance. No me siento en falta de libertad pero si aprecio las cosas que antes tomaba por acertado. Como el placer de ir a un parque, de tomarme el café con una persona que aprecio o alguien que simplemente quiero conocer mejor, salir con amistades, ir a la montaña o a la playa… Para las personas que no pueden estar solas nunca, imagino que les ha servido esto como una oportunidad para reencontrarse consigo mismos (o al menos eso espero..)


Yo que soy todo lo contrario y cuesta sacarme de casa, he tenido que aprender que a veces hay que ser más flexible. Reconozco que me exijo mucho ser productiva, estar sana, estar activa, comer sano, etc, etc, etc. No lo veo como algo malo pues hace unos años atrás más bien me costaba mucho salir de la procrastinación. Ahora busco siempre llenar mi tiempo con cosas que van a ser útiles para mi. Quizás la muerte joven de no uno, no dos, si no cuatro amigos en los últimos cinco años me ha enseñado tanto a aprovechar cada momento que perder el tiempo en algo que no me está aportando nada me da ansiedad.


Aun así esta cuarentena me ha enseñado que también debo regalarme momentos para descansar, para desconectar y distraerme con algo que no sea necesariamente productivo. Que está bien echarme todo un día a ver series o películas y no salir de cama. Apreciar los momentos debidos para jugar, estar presente y simplemente pasar un buen rato o descansar. En fin, balance...


Por otro lado, trato de no ahogarme en las noticias pero es imposible no pensar en las personas que están pasando esto en una situación mucho más lamentable que una. Que tienen a alguien enfermo o peor aún, fallecido por el virus. Que están expuestos a diario por sus trabajos y temen contagiarse o no pueden volver a casa y abrazar a sus queridos por tema de prevención. Que no tienen los ahorros para aguantar tanto sin trabajar. Aquellos que han perdido sus trabajos... etc. En estos momentos más que nunca podemos practicar agradecer lo que si esta bien en nuestras vidas y hasta aprender a hacer más para aportar a nosotros mismos y a los demás de la mejor manera posible. Porque el mundo lo necesita.


Cuídense, quédense en casa, lávense las manos, quiéranse, compartan con su familia, hagan los que les nazca (mientras no sea en exceso y sea sano), y no se ahoguen en las redes y las noticias. Aprovechen este momento para encontrarse con ustedes mismos. Para entender cuáles son sus valores, cuales son las cosas que quieren hacer de verdad cuando todo esto termine. Cuales son sus miedos para soltar y sus heridas para sanar. Si quieren descansar y ver series todo el dia: hagan eso. Si quieren aprovechar de empezar una rutina de ejercicio: bien. Probar la meditación: háganle. Leer ese libro: también. ¿Dormir todo el día? Si tu cuerpo te lo pide pero no caigas en la flojera. Hagan lo que hagan: que sea porque quieren y porque les está haciendo bien.


Es hora de reflexionar y adueñarse de uno mismo en momentos cuando es todo lo que nos queda. Regálense la vida, porque nadie más lo hará.


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Mi libro:

¿En cuanto a mi libro? Estoy en una etapa donde empiezo a dudar si lo que estoy escribiendo valdrá todo el tiempo y esfuerzo. Me decidí dedicarme solamente a escribir este libro y poner en pausa todo lo demás porque quería enfocarme en materializar una idea a la vez. Y tengo mucho tiempo queriendo contar lo que estoy escribiendo ahí. Sé que no me queda de otra que confiar en mí pero todo se empieza a sentir más real y el miedo me está pellizcando la oreja lo cual me afecta increíblemente la productividad. Me he sentado a escribir igual, porque quiero mantener el hábito, pero no estoy escribiendo tanto como me gustaría o como lo estaba haciendo antes.


Trato de recordar que es lo normal en todo artista y que solo debo volver a escribir con la puerta cerrada, como diría Stephen King, lo cual quiere decir: escribir sin pensar en lo que otro pensará al leerlo y ponerlo todo a la página fluidamente y sin filtro. De eso trata escribir un primer draft. Luego viene la edición.


Para este tipo de miedos solo queda una cosa: confiar en lo que me gusta hacer porque sin duda esto de escribir es algo que me llena mucho. Aunque nunca en mi vida me lo haya propuesto hacer.


Una vez escuché a una persona decir en un TED talk, “Cuando no sabes que hacer con tu vida, ‘do what’s in front of you’...” Pues eso hago. Y agradezco vivir mi vida de esta forma. Haciendo lo que me gusta en lugar de llorar por un trabajo que se ve bien en papel, que me da mucho dinero, pero que no disfruto. Si puedo inspirar así sea una persona a ser valiente por sus propias vidas ya que solo tienen una para vivir, entonces cualquier sufrimiento mío durante mi proceso habrá valido la pena compartirlo.


Besos.